A las 7:45 ya no hay quien duerma de la luz que entra. Nuevamente maletas y traslado. Ducha con calma, desayuno, chatear con España, recoger... Nos espeluzna leer lo de la masacre de París. ¡Qué locura!.
Sobre las 9:30 nos ponemos de nuevo en marcha tras despedirnos de la señora que es encantadora.
Hoy vamos hasta Twizel que es un pueblecito de montaña a pie del monte Cook. El recorrido previsto es de 4 horas, pero iremos parando en algunos puntos que tenemos previstos por el camino.
La primera parada es a 1 h, en Moeraki, donde están las famosas Boulders rocks. Son unas formaciones rocosas extrañas, con forma esférica que hay en la playa. Se calcula que se formaron hace 55 millones de años a medida que la sal calina se iba acumulando alrededor de un centro más duro. Resulta muy curioso ver tantas rocas tan perfectamente redondeadas. Algunas están rotas y en su interior se puede ver una curiosa formación con divisiones de otros materiales más duros formando casi cuadrículas. Pasamos un rato agradable haciendo fotos y disfrutando de este lugar, cuando comienza a llover.
Seguimos camino y aproximadamente 1 h después llegamos a Oamaru, una de las principales ciudades de esta región de Otago, que conserva una gran cantidad de edificios históricos de la década de 1880. Nos encontramos que la ciudad está engalanada y la gente va vestida de estilo victoriano. La zona principal del puerto donde se encuentran los edificios históricos está vallada, entre las calles Harbour Street y Tyne Street, y allí transcurre toda la animación de este festejo local. Hay una feria con máquinas y utensilios de la época, puestos de artesanía, puestos de comida local, escenarios con grupos locales actuando, todo ello ambientado de época. Paseamos y disfrutamos del ambiente.
Llegamos hasta el puerto, donde hay un observatorio de pingüinos preparado para observar su salida al mar al amanecer, y su llegada a tierra al atardecer, cuando vuelven de pescar. Han montado unas gradas para ver lo que debe ser un espectáculo impresionante todas las tardes.
Observamos los nidos y disfrutamos de nuevo de la presencia de una foca en la playa, que está tomando su baño de sol.
Cerca del puerto hay una exposición de esculturas de la piedra caliza esta de Oamaru. Es muy original.
Volvemos a Harbour Street, donde está todo el ambiente y paseamos viendo los puestos artesanos. Entre otros muchos, encontramos una camioneta de Spanish churros, que tiene una demanda brutal. Allí están una pareja haciendo y vendiendo churros a destajo. Otra forma de ganarse la vida aquí en NZ. ¿Les gustará la paella?. ¿Y la tortilla de patata?.
Sobre las 14:00, y dándonos por vencidos en cuanto a ver pingüinos, ponemos rumbo a Twizel, a 2 h de camino.
De nuevo el paisaje vuelve a cambiar, ya no hay tantas ovejas, y lo que nos encontramos son 3 pequeñas presas con saltos para obtener energía. Las presas son mínimas, pero el agua represada es inmensa. Parecen largos lagos de los que llevamos viendo todo el viaje.
A las 17:00 llegamos a Twizel, donde ya encontramos el i-Site cerrado porque es domingo. Mañana preguntaremos acerca de las excursiones en el monte Cook.
Vamos a nuestro nuevo hotel y nos encontramos unas cabañitas alpinas muy agradables con un tejado empinadísimo (debe ser por las nieves invernales), y por dentro completamente de madera.
Como es pronto, salimos a dar una vuelta y parece un pueblo fantasma. No hay absolutamente nada abierto, ni nadie por la calle. Tan sólo un supermercado donde compramos algo para cenar.
De camino hacia acá vimos una granja de salmones cerca de aquí. Nos vamos a verla y ¡está abierta!. Te permiten el acceso a las piscinas de los salmones e incluso te invitan a alimentarles. Se vuelven locos por coger el pienso que les echamos. A la vez tienen una tienda donde venden el salmón en todas sus variedades y productos derivados del mismo. Compramos unas salchichas de salmón para probarlas esta noche. Y vemos unos vídeos que están echando sobre cómo cortarlo y cocinarlo. ¡Qué pena que acabamos de comprar la cena!.
Sobre las 19, y pelados de frío, nos volvemos al hotel a recargar calorcito. Lo de este país es curioso, porque cuando se va el sol tenemos frío, pero los kiwis van en manga corta!!!. Inexplicable...
Un ratito de lectura, escribir diario, y preparar la cena.
Ruta: Dunedin - Twizel.
Km: 272 km.
Hotel: Mountain Chalets Motel.



















Vosotros os tenéis q meter en todos los charcos???? Jajaja como si estuvieseis en un sitio al q no fuerais a volver en breve....
ResponderEliminarAsí me gusta, q no os perdáis ná de ná!!!!!
Y de paso tampoco nos lo perdemos nosotros!!!!!
A mi me ha gustado lo de los churos, la paella y demás, pero....encontráis algo para los que cocinar no lo llevamos en los genes? lo digo porque igual estaría bien que la gente no muriera envenenada por tortilla de patata....jajaja
ResponderEliminar