4:30 de la mañana. ¡Arriba que hay muchas cosas por ver!. Despejada como un búho. Estas son las ventajas del jet lag, que los días cunden muuuuucho porque son muuuuy largos. Aprovecho la falta de sueño para preparar la ruta de hoy. A las 6 de la mañana veo cómo amanece sobre la bahía.
Hoy comienza nuestra aventura por la isla norte. Es la isla más poblada con 2/3 de los 4,4 millones de población, y la menos montañosa, aunque posee grandes volcanes (monte Ruapehu, actualmente activo) y zonas termales también activas. Playas doradas de arena fina (la Ninety Miles Beach mide lo que su nombre indica) y bosques de kauris, árboles gigantes típicos de aquí, algunos con más de 3000 años. Se consideran, junto con las secuoyas, de los árboles más antiguos del mundo.
Estos próximos 3 días visitaremos la región de Northland, que es la zona más norte de la isla norte. Abarca desde Auckland hasta cabo Reinga y toda la península de Auporia.
La ruta de hoy, de Auckland hasta Waipoua se considera la morada de los Kauris. Waipoua Forest es el bosque santuario de los Kauris donde residen desde hace 3000 años algunos como el Te Tane Mahuta (señor del bosque), que es el más alto con sus 51 metros y contorno de 14, o el Te Matua Ngahere (padre del bosque), que es el más antiguo (casi 2000 años).
A las 8, ya duchados, desayunados y con la maleta hecha vamos a por el coche de alquiler. Nos han dado un Toyota Corolla automático, con el volante a la derecha, nuevecito con 238 km. ¡Vamos!, toda una experiencia. Entre la novedad de conducir por la izquierda, sin embrague, intermitentes en la otra mano, etc... directamente hemos salido de la ciudad y aquello parecía casi misión imposible. Poco a poco le vas cogiendo el truco.
Para practicar nos hemos ido a conocer la One Tree Hill. Un antiguo volcán extinguido que ahora es un bonito parque a las afueras desde donde se divisa toda la ciudad de Auckland. La ladera es toda verde y con montones de ovejas aparentemente sueltas y sin dueño. Preciosas vistas del skyline de Auckland.
Para continuar hemos hecho el Tamaki Drive, un recorrido a través de varias bahías siguiendo el mar, donde se encuentran muchas de las mansiones de Auckland y zona se veraneo de los neozelandeses.
A las 8, ya duchados, desayunados y con la maleta hecha vamos a por el coche de alquiler. Nos han dado un Toyota Corolla automático, con el volante a la derecha, nuevecito con 238 km. ¡Vamos!, toda una experiencia. Entre la novedad de conducir por la izquierda, sin embrague, intermitentes en la otra mano, etc... directamente hemos salido de la ciudad y aquello parecía casi misión imposible. Poco a poco le vas cogiendo el truco.
Para practicar nos hemos ido a conocer la One Tree Hill. Un antiguo volcán extinguido que ahora es un bonito parque a las afueras desde donde se divisa toda la ciudad de Auckland. La ladera es toda verde y con montones de ovejas aparentemente sueltas y sin dueño. Preciosas vistas del skyline de Auckland.
Para continuar hemos hecho el Tamaki Drive, un recorrido a través de varias bahías siguiendo el mar, donde se encuentran muchas de las mansiones de Auckland y zona se veraneo de los neozelandeses.
Paramos en una cafetería a desayunar, mínima, familiar, home made y el pastelero resulta que estuvo en España hace 25 años. Nos ha contado su vida. En la pared había una cita de Platero y yo traducida a inglés, acerca de las bondades del pan. Muy bonito sitio.
Decidimos dejar ya Auckland saliendo por la carretera 1 hacia el norte, y al pasar el primer peaje nos encontramos la primera sorpresa. No hay aduana (toll), sino un cartel con una web donde te indica que tienes que pagar en el plazo de 5 días.... ¿..?. Si esto pasa en España...
En Mangaturoto dejamos la 1 que sube por la costa este y subimos hacia el norte por la 12 para adentrarnos en los bosques de Kauris. Al llegar a MataKohe visitamos el museo del kauri. Donde se ve el papel que desempeñaron estos inmensos arboles en los primeros años de la historia de Nueva Zelanda. Es muy interesante y podemos ver tallas y muebles de madera de los mismos, a tamaño casi jurásico.
Sobre las 16:00 seguimos rumbo al norte para visitar el Waipoua Forest. Aun nos quedan 110 km. Los árboles son impresionantes. Ell bosque está muy bien conservado y preservado para evitar daños a estas especies autóctonas. De hecho te tienes que limpiar las suelas del calzado antes de entrar para evitar meter enfermedades. No puedes salir del sendero marcado ni tocarlos.
En Mangaturoto dejamos la 1 que sube por la costa este y subimos hacia el norte por la 12 para adentrarnos en los bosques de Kauris. Al llegar a MataKohe visitamos el museo del kauri. Donde se ve el papel que desempeñaron estos inmensos arboles en los primeros años de la historia de Nueva Zelanda. Es muy interesante y podemos ver tallas y muebles de madera de los mismos, a tamaño casi jurásico.
Sobre las 16:00 seguimos rumbo al norte para visitar el Waipoua Forest. Aun nos quedan 110 km. Los árboles son impresionantes. Ell bosque está muy bien conservado y preservado para evitar daños a estas especies autóctonas. De hecho te tienes que limpiar las suelas del calzado antes de entrar para evitar meter enfermedades. No puedes salir del sendero marcado ni tocarlos.
Salimos del bosque a las 19:30 pretendiendo buscar un hotel donde quedarnos en Waipoua y llega la segunda sorpresa del día... ¡Waipoua no existe!. No hay un pueblo que se llame así, solo da nombre al bosque. ¡Zaska!
Hasta aquí el camino ha sido todo valles y praderas inmensas de verde, salpicado de vez en cuando de granjas de ovejas y vacas aisladas unas de otras. A partir de aquí sigue igual... Y seguimos seguimos y seguimos, tratando de encontrar donde dormir, pero no hay nada parecido a una urbe, ni grande ni pequeño, ¡absolutamente nada! Así que decidimos ir hasta Kaitaia (a 153km; 2:20 h.), que es la ciudad "más grande" de toda la región de Northland. Por cierto, las vacas casi del tamaño de Saska: ¡enanas!. Costaba distinguir entre vaca y oveja.
Si tenéis curiosidad por mirar la ruta prevista, veréis que éste era el destino para mañana... ¡Nos hemos metido en un día los km destinados a hoy y mañana!.
La zona es toda montañosa, y con carreteras acorde a la montaña.... Es decir, tramos de curvas y revueltas a velocidad media de 30-40 km/h.
Al final llegamos a Kaitaia a las 21:30, de noche cerrado, sin comer ni cenar, tras km de no ver un alma y sin esperanza de encontrar un sitio donde dormir. Acabamos en el primer motel que vemos. Por suerte llegamos 2 min antes de que el señor de la recepción se vaya y nos deja la única habitación que le queda. Por suerte ¡con wifi!. De cenar ni hablamos; ya está todo cerrado. En la gasolinera compramos unos sándwiches y unas cervezas con ginger, que nos saben a gloria.
Desembarque, escribir diario y a dormir, que ha sido agotador.... (Dura vida la del turista).
Ruta: Auckland - Waipoua - Kaitaia
Km: 234 + 147 = 381 (440 según el cuenta kilómetros del coche).
Hotel: Kauri Lodge Motel









yolanda, este con fotos
ResponderEliminarAsí me gusta. Me estáis dando envidia pero de la muy mala. Efectivamente como bien comentas la gente de allí es muy agradable y se come una carne maravillosa. Intentar ver una granja, porque son muy interesantes.
ResponderEliminarayy... que ya veo fotos. Vas muy bien , este año te nominamos a los premios de los blogs
ResponderEliminarCada vez mas currado, así da gusto. Como se nota q le estás cogiendo el truquillo..... y el gustillo!!!! Jajaja
ResponderEliminarYo voy retrasada poniendo comentarios...jajaja. ¿Y qué sería de un viaje sin sus anécdotas de improvisacion?...a puntito habéis estado de pasar la noche en el Corolla...jajajaja.
ResponderEliminarFotos impresionantes y me suenan todos los nombres!!
Un besote