A las 7 suena el despertador. Hoy toca recoger maletas de nuevo y a las 8 tenemos previsto el desayuno. Ducha, recoger, desayunar. La señora nos ha hecho hoy tortilla con queso y jamón, además del resto de desayuno habitual de fruta, yogures, cereales, café o té, tostadas...
Después de desayunar pagamos y nos podemos a charlar con ella durante más de media hora. Hablamos de todo. Quieren viajar a Europa en 2017 a celebrar su 60 cumpleaños. Irán 4 ó 5 meses. Hablamos de impuestos, de electricidad, del tiempo, de viajes... Muy interesante la charla.
A las 9:30 nos ponemos en camino porque el viaje de hoy es largo. Cruzamos desde Te Anau (costa oeste) a Dunedin (costa este), pero en vez de hacerlo por el camino más corto posible, bajaremos hasta el sur y lo haremos bordeando toda la costa sur. Es lo que aquí llaman una "Scenic route" (Southern Scenic Route, The Catlins) de especial interés turístico, ya que bordea la Costa y te vas encontrando acantilados, faros, cascadas, y colonias de pingüinos, leones marinos y demás especies que habitan estas costas. El camino es mucho más largo y lento, pero tenemos todo el día.
Según salimos de Te Anau, se me empiezan a presentar algunas de las fotos que tenía pendientes, ya que son imágenes que llevamos viendo a lo largo de todo el país, pero por verlas siempre en carretera no había podido fotografiar:
- la pintada que les hacen a las vacas al principio de la cola,
- El possum aplastado en la carretera (ver apartado de "Curiosidades").
Según llegamos a Tuatapere empezamos a divisar la costa. En este caso ya se trata de mar abierto hacia el sur. Más allá ya se encuentra el Polo Sur. Acantilado, playa inmensa y muuuuuucho viento.
Aquí sopla constantemente, como si llegara directamente del mismo Polo Sur. Es tal la fuerza que tiene, que veremos muchos árboles completamente doblados por el viento y prácticamente secos, porque durante toda su vida han crecido azotados por el vendaval. Ahora entendemos porqué tienen esa costumbre de vallar los campos con árboles. Con este viento no habría vida posible.
Como viene siendo habitual, inmensos paisajes de prados verdes repleeeeeetos de ovejas. De los 60 millones que hay de ovejas hoy hemos visto ¡57!. En otros casos (bastante menos), también vacas y ciervos. ¿Qué harán con tanta carne?, ¿y con tanta leche?. No imaginamos mano de obra suficiente para ordeñar a tanto bicho. Menos aún para esquilar tanta oveja; debe ser el oficio más demandado.
Sobre las 12 llegamos a Invercargill, la ciudad más grande al sur del país y el mayor centro comercial de Southland, con marcado acento escocés. Visitamos el Queen's Park y allí mismo, en el i-Site, se encuentra el museo de Southland y una galería de arte. El museo recoge interesantes muestras de herramientas utilizadas por los maoríes antes de ser colonizados por los europeos, y la galería de arte tiene una muy curiosa muestra de un artista local que hace todas sus obras con chapa metálica acanalada. ¡Una pasada!.
Aquí mismo también hay un centro de protección de la Tautara, que es una especie de lagarto milenario que vimos en Hokitika similar a una pogona. Vemos unos cuantos ejemplares, e incluso un apartado con bebés de Tautara. Resulta todo muy interesante.
Sobre las 13:30 ya aprovechamos para comer en el parque y hacia las 14 nos ponemos de nuevo en ruta.
El paisaje se hace muy monótono, todo de prados con ganado, árboles-valla, y de vez en cuando algún amago de pueblo minúsculo. La carretera es secundaria y muy lenta.
Sobre las 3, y tras 4 km de ripio, llegamos al primero de los puntos marcados de interés en la Scenic Route: Waipapa Point, donde además de un faro de madera muy chulo, nos deleitamos casi 1h viendo leones marinos. El primero está varado en la playa, a escasos 20 metros de nosotros. Tras rebozarse un rato en la arena, emprende su camino hacia el agua. Vemos otro par jugando en la orilla y disfrutando de las olas al romper. Otra hembra también dormida y bostezando. Más cerca del faro, paseando por la playa, nos topamos con otra hembra, completamente dormida, que no se inmuta cuando nos acercamos para fotografiarnos con ella. De vez en cuando mueve una aleta y sigue durmiendo. No queremos acercarnos mucho ya que los carteles advierten que pueden ser peligrosos. En la orilla sale un macho del agua, que nos mira como advirtiéndonos que nos vigila. Es una maravilla disfrutar de este espectáculo en libertad. Increíble.
El siguiente punto de interés es Curio Bay, una playa donde un antiguo bosque de hace 160 millones de años ha quedado petrificado y hoy se pueden distinguir perfectamente los troncos de aquellos años.
Después de perdernos por estos andurriales, sobre las 17:30 llegamos a Papatowai, un mirador sobre la playa del mismo nombre.
Antes hemos dejado pasar alguna cascada y algún lago que para verlos había que andar 30'-40', tras meternos por caminos de ripio que te hacen ir a velocidades de 20-30 km/h. El último punto de interés en esta ruta es Nugget Point, un cabo con faro donde, si tienes suerte, se puede observar toda la fauna marina del lugar. Al llegar al punto de la carretera donde hay que desviarse, hay que meterse por un camino sin asfaltar, de 24 km, aquí tardaríamos en hacerlo 1 h de ida y otra de vuelta, y luego aún nos quedaría otra 1:30 para llegar a Dunedin. Decidimos no entrar, con gran pesar, puesto que mañana tenemos previsto hacer la península de Otago cuyo principal atractivo son las reservas marinas de especies similares a las que hay aquí, y queremos llegar a Dunedin a una hora normal.
Continuamos camino, ya muy cansados de coche y prados ovejeros, y llegamos a Dunedin a las 19:45. Es una ciudad enorme. Volvemos a ver semáforos, rotondas, pisos, comercio.... ¡Una city!.
El navegador nos lleva hasta nuestro hotel, en una colina a las afuera, donde nos reciben los dueños, una pareja encantadora, con unos muffins home made, leche para el desayuno, y una encantadora charla que mantenemos acerca de nuestra visita ayer al fiordo, ya que la señora es de allí, de Te Anau. Hablamos sobre los Keas, el pajarraco que mordía las ruedas, y anécdotas del mismo.
Nos enseñan nuestra habitación-apartamento y quedamos fascinados. Un dúplex, todo blanco, nuevecito a estrenar, con mucho estilo. La planta alta donde está el dormitorio está separada del salón por una cristalera. Una preciosidad.
Salimos a comprar la cena a un Thai cercano y volvemos al hotel a cenar, disfrutar del sitio y descansar, porque hoy ha sido una paliza de km.
Ruta: Te Anau - Dunedin.
Km: 417 km.
Hotel: Aria on Bank.












¡Qué maravilla! Agggggg!!!!!!! Jorge y yo (Isabel) nos morimos de envidia de la sana....
ResponderEliminarA seguir disfrutando.
¡Qué maravilla! Agggggg!!!!!!! Jorge y yo (Isabel) nos morimos de envidia de la sana....
ResponderEliminarA seguir disfrutando.
Increíble, hasta podéis dejar pasar cosas.... Vaya lujo!!! Sobre todo xq eso no significa q os perdáis nada irrepetible!!!!
ResponderEliminarA seguir disfrutando pareja!!!
Yo sigo flipando con la fauna....Si llevo alli a mi Jorge, se lleva un mordisco fijo de un león marino...no se contendría en acercarse a ver si pudiera tocarlos....jeje
ResponderEliminarSeguir disfrutando!!!