Día 18. Wanaka - Te Anau.

Nos levantamos 7:45 con ganas de disfrutar de esta ciudad que tan buena impresión nos causó anoche. Hoy descansamos de naturaleza, pateadas y bosques para ver la poca civilización que hay en esta isla. 

Ducha, desayuno, recoger y llamamos a las sobrinas vía skype. La peque se queda completamente alucinada de ver a los titos en el móvil que le hablan. Nos mira y sonríe pero no se atreve a decir nada. Luego ya coge confianza y quiere coger el móvil y nos dice "atito, atíiiaa"... Ahora que ya se había acostumbrado a que por el móvil salían voces conocidas, ahora va y además también salen caras!. Hasta Mayi nos trae su pelota al oírnos...

Después de este contacto con España salimos (con pena) a por nuevos destinos. Bajamos a Wanaka a la zona del lago, y con este día tan soleado que tenemos de regalo, nuevamente nos quedamos sin palabras. Verde de montaña y bosque rodeando el lago, azul turquesa del lago y fondo de cielo despejado con nubes blancas, ladera de césped verde con casas chulísimas, mini playa con paseo ajardinado y sauces llorones, patos y gaviotas a pie de lago, pequeñas embarcaciones y kayaks, comercio y pueblecito de encanto.... ¿Qué más se puede pedir teniendo todo esto junto a un sólo golpe de vista?. Definitivamente va a ser aquí donde nos vengamos a vivir 1 año.


El lema que han acuñado para definir a Wanaka es "The World's First Protected Lifestyle Reserve".  Y no se nos ocurre ninguno mejor.


Nos cuesta despegarnos de esta vista e ir a explorar el pueblo. Damos una vuelta disfrutando del ritmo lento y tranquilo de la ciudad. Hacemos montones de fotos curiosas. Tenemos wifi por todos lados. Hay mucho comercio de deporte, ya que aquí se recoge el turismo en todas las estaciones: sky, snowboard, alpinismo, trekking, escalada, kayak, rafting, pesca, etc... Vemos tiendas de artesanía y souvenirs, agencias de viajes, tiendas pequeñas pero muy cucas, un cine en un local no más grande que una casa, un minigolf, restaurantes y cafés a pie de lago, un riachuelo, parques, jardines y esculturas... Precioso todo. 




En el i-site cogemos información sobre cómo llegar al Puzzling World, un sitio a las afueras que aglutina un centro de entretenimiento tan curioso y original, que no habíamos visto nunca nada parecido.


Es un paraíso de los puzzles y rompecabezas, con un inmenso laberinto  de madera que supone un desafío para todos los visitantes del lugar (si te metes en el laberinto tardas en salir más de 1 h!). Salas de hologramas, formas imposibles, efectos e ilusiones ópticas y formas tridimensionales que desafían a las leyes de la física... Realmente muy original y entretenido. Ya sólo la cafetería tiene puzzles de madera de todos tipos para mantenerte entretenido y desafiado. Estamos aquí hasta las 14 h, se nos ha pasado la mañana volando. 






Nos vamos al supermercado y compramos algo para comer en los bancos que hay a pie de lago. Inmediatamente acuden a nuestros pies gaviotas, gorriones y patos (al "olor" de la comida), que no se asustan en absoluto de la cercanía de los humanos, de hecho hasta toman las migas de tu mano. 


Disfrutamos en silencio de la comida y de las vistas, con la pena por tenerlo que dejar, y la ilusión de haber encontrado un sitio idílico donde poder plantearte vivir de la mejor forma posible.


A las 3 nos ponemos en marcha hacia Te Anau (pues tenemos 3 h de camino), sin poder dejar de mirar atrás, sin querernos ir, con la certeza y esperanza renovada de que otra forma de vida es posible.

El paisaje montañoso ha quedado atrás. Durante el viaje volveremos a encontrar más lagos, prados verdes, miles y miles de ovejas conviviendo en perfecta armonía con las vacas, ciervos a cientos, granjas y algún que otro pequeño pueblo con 4 casas y 2 cafés. Intentó tomar alguna foto de la inmensa cantidad de ovejas que hay. Es increíble. 



A las 18:30 llegamos a Te Anau y tratamos de localizar el i-site que ya está creado. Vamos al hotel y nos recibe la señora de la casa, muy amable, y nos da todas las instrucciones de uso de la habitación. Le preguntamos sobre las excursiones a los fiordos Milford o Doubtful y al final contratamos una de todo el día al fiordo Milford, ya que parece que no se pueden visitar por nuestra cuenta. 

La casa, como todas en este país, tiene unas cristaleras enormes en el salón, y no tiene cortinas. Durante el día no se nota tanto, pero por la noche, cuando encienden las luces, parecen escaparates de un centro comercial, totalmente expuestas a la vista de la calle. 



Nos vamos al centro a cenar en uno de los italianos que nos recomienda la señora. Es curioso que cuando pides consejo acerca de donde cenar, te suelen dirigir a restaurantes italianos. Tomamos una pizza muy rica y pasta con espinacas, y nos volvemos al B&B.

Diario, fotos, documentarnos y a dormir.

Ruta: Wanaka - Te Anau.
Km: 240
Hotel: Cats Whiskers B&B.

1 comentario:

  1. Madre, madre.... cada día q pasa, y según se va acercando el momento de volver, veo mas posible lo de q acabéis allí. Lo q no tengo tan claro es si será un año o...... una vida!!!!!

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