Día 12. Turangi - P.N. Tongarino - Wellington.

Nos levantamos a las 7:00. Ducha, desayuno y llamamos vía FaceTime a España para enseñar lo bonito que es este sitio a los más descreídos de nuestra aventura de 1 año aquí!. Parece que se van convenciendo e incluso ilusionando. 

Hoy tenemos previsto visitar el P.N. Tongarino, el primero en entrar en la lista de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Reservamos hotel para esta noche en Wellington, y salimos de esta cabaña con gran pena. Pagamos y nos despedimos de los dueños agradeciéndoles su detalle de recibirnos con nuestra bandera. 


Vamos al i-Site a informarnos sobre alguna ruta no muy larga para hacer en el P.N. Tongarino, ya que luego nos quedan 4h de coche para llegar a Wellington (la capital de NZ) esta noche. Nos recomiendan una ruta de aprox 2 h en Whakapapa Village, ya que el día está muy ventoso y no hay nubes; la vista del parque y sus 3 picos puede ser espectacular. Los 3 picos que hay en el parque: Tongarino, Ruapehu, Ngauruhoe son los más altos de toda la isla norte y dentro del parque hay infinidad de rutas de distintas duraciones y dificultades.


Tras 45' de coche y empezando a ver los 3 picos, llegamos a Whakapapa Village, donde hay un chateau de 1929 ahora convertido en hotel de lujo, a las faldas del pico Ngauruhoe. Aquí elegimos una ruta circular de 2 h. a Taranaki Falls. La mitad del camino hasta la cascada transcurre entre bosque y la otra mitad de vuelta en un paisaje estepario y árido. En la cascada paramos un rato a deleitarnos y tomar fotos. De vuelta a Whakapapa buscamos un merendero donde  comer los tradicionales sándwiches y emprender camino hacia Wellington.





A las 13:30 ponemos rumbo a la capital. El paisaje va cambiando. Hay un momento en que llegamos a ver granjas de renos. Durante las 4 horas me entretengo en escribir, juguetear con las fotos y hacer fotos a las curiosas señales de tráfico que me da tiempo retratar. 



Según nos acercamos a Wellington vamos cruzando pueblos, casi ciudades, con más tráfico y más comercio. Unos 30 km antes de entrar en Wellington vamos viendo más industrias y sufriendo atascos de entrada a la ciudad. Esto va "empeorando". 

Después de casi 5 h de coche, por fin llegamos a nuestra nueva casa. Una casa particular a orillas de la bahía a las afueras de la cuidad.  Desde fuera no dice mucho, salvo las vistas, pero al entrar descubrimos una maravilla de sitio, todo de madera y puesto con mucho gusto. El dueño nos enseña nuestra habitación que es una maravilla, con un ventanal hexagonal semicircular con vistas al mar. ¡Un lujo!.




También nos recomienda sitios donde ir a cenar y elegimos uno cercano donde poder probrar el "lamb shoulder slowly cooked". No hay otro plato en el menú. Puedes elegir la paletilla completa (para 3 y un perro, dice el menú), o ración individual. Todo ello acompañado de patatas asadas y regado con un par de cervezas locales... Un "fin de isla" memorable. 




A la vuelta al hotel, unos chavales están tirando fuegos artificiales en la playa, que se ven preciosos desde nuestro ventanal.

En sitios así da penar no tener un par de semanas para saborearlos al máximo. 

Ruta: Turangi - P.N. Tongarino - Wellington
Km: 383 km
Hotel: Beachfront Wellington Bed and Breakfast.


Hoy que hemos tenido mucho coche y hay menos cosas que contar, quiero dejar constancia de dos anécdotas de las que hemos sigo testigos y que no habíamos contado, pero no podemos dejar de reflejarlas aquí...

1). En el parque donde comimos en Whangarei, vimos una escena que, si bien no es nada del otro mundo, es poco habitual (al menos en España). Un chico joven que pasea con su mujer y 2 niños coge una lata del suelo (debe ser la única que hay), y la lleva hasta una papelera, donde les explica a los niños algo que no alcanzamos a oír. ¡Alucinamos!

2). En Rotorua, en el paseo que dimos por los Lagos azul y verde, nuevamente nos sorprende una escena que no podemos dejar de destacar. Mientras estamos admirando el lago y dando un paseo por su orilla, vemos a una pareja que viene con su perro de hacer una de las rutas aquí señaladas, y vemos que trae en la mano una bolsita con la caquita del perro, y lo primero que hacen es buscar una papelera donde tirarla... ¡Vienen del campo y se han molestado en recogerlo!. 

¡Bravo, bravo y bravo por la educación en este país!. Así es como se consigue construir un país como éste, desde la cuna... ¡Cuánto nos queda por aprender en España, en éste y en otros muchos aspectos!.


1 comentario:

  1. Increíble, incluso en los días tranquilos tenéis cosas q contar... Me repito, aprovechando hasta lo mas mínimo... como los grandes viajeros q sois!!! Óle chicos!!!

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