Una de las cosas que más vamos a disfrutar es soltar la maleta, deshacerla, colocar la ropa en perchas y no moverla en 9 días!.... Todo un lujo.
Desayunamos en el buffet, con calma, recogemos todo y hacemos el check out del hotel. Preguntamos en recepción cuál es la mejor manera de ir hasta el puerto, aunque anoche vimos que había tren directo desde nuestra estación. La recepcionista nos dice que en taxi porque en tren hay que cambiar mucho... Hacemos caso a nuestra intuición y nos vamos al tren donde comprobamos que efectivamente hay línea directa hasta la terminal de cruceros del puerto. Un señor nos ve dudar mirando el cuadro de trenes y se ofrece a ayudarnos. Menos mal que nos lo indica porque el tren que cogimos es de los rápidos que no para en todas las estaciones, y en la nuestra en concreto no paraba...hay que cambiar en la Central estación al S-train que para en todas... Gracias que alguien nos lo explica porque eso no lo pone en ningún sitio, o si lo pone está en perfecto danés...
Nuestro ángel guardián nos lleva a nuestro destino tan amablemente. Bajamos, y aunque vemos el barco a escasos 100 m de nosotros, no vemos la forma de llegar hasta él. Un gran canal nos separa.
Vagabundeamos un rato, maletas a cuestas, hasta que encontramos la señal que indica cómo llegar a la terminal de cruceros andando. 3,3 km! No puede ser, si el barco está ahí mismo....
Echamos a andar y los 3,3 km se nos hacen eternos hasta que después de dar la vuelta a todo el muelle, por fin vemos el barco delante de nosotros... Ya pensábamos que íbamos a San Petersburgo andando...
No facturamos el equipaje, hacemos el checkin, nos hacen la foto y nos dan la tarjeta que servirá para todo, para abrir nuestro camarote, para subir y bajar del barco, para pagar los extras que se consuman a bordo... A partir de ahora va a ser el único equipaje que necesitemos en el barco.
Según cumplimos los trámites, ya podemos embarcar. Lo primero que vemos al entrar es la recepción del crucero y centro de operaciones de las actividades en le barco.
Son las 12:00 y al subir al barco nos mandan en el ascensor directamente a la planta 12, porque los camarotes aún no están listos. Hala, al buffet directos a entretenernos un rato. No nos queda más remedio que comer. Es el principio del descontrol de horarios que se llevan aquí con la comida. Tantas nacionalidades, cada una comemos a horarios diferentes, y al final estás todo el día picoteando.
A las 13:00 avisan por megafonia que los camarotes están listos. Bajamos al nuestro (8076), en la planta 8, plano en mano, y nos gusta lo que vemos. Es amplio, acogedor, y la única pega que tiene es que aunque tiene ventana exterior, no da directamente al mar; hay una de las lanchas de emergencia delante de nuestra ventana. Aun así tenemos luz natural.
Deshacemos la maleta, colocamos todo, dejamos la documentación en la caja fuerte, y nos vamos a inspeccionar el barco. A las 15:30 hay un tour guiado por el barco para que aprendas a situarte: alfombra roja es proa, alfombra verde popa, los pececillos de las alfombras siempre nadan hacia proa.... 😂😂.
Son pequeños trucos para que no des muchas vueltas. Ahora sólo queda saber dónde quieres ir... A las 16:30 hay un simulacro de evacuación donde te explican cuál es tu punto de reunión en caso de emergencia. En nuestro caso está en la planta 7 justo debajo de nuestra habitación (estribor), bajo el barquito que nos tapa las vistas... Asistimos muy atentos a cómo se pone el chaleco salvavidas. Esta actividad es obligatoria y pasan lista.
Ya libres de actividades nos vamos a cubierta donde descubrimos que hay un par de grandes barbacoas donde están haciendo hamburguesas, salchichas, maíz y pollo a la brasa. Lo coges y directamente te sientas en la piscina a tomártelo. Un lujo.
Por cierto, me parece que la piscina va a tener poco éxito. Hace más bien poco calor. Con 18-20° no apetece desnudarse y mojarse, aunque el vapor que sale de los jacuzzis sí invita a entrar en calor.
Damos vueltas por cubierta intentando familiarizarnos y descubriendo todo lo que el barco ofrece, y vemos la maniobra de salida del puerto. Ya estamos navegando. La brisa cada vez se vuelve más fresquita.
Nos leemos el diario de abordo para saber qué actividades hay programadas para hoy, descubrimos que para las cenas podemos elegir entre 4 tipos de restaurantes diferentes. Escogemos para cenar hoy el asiático, que abre desde las 17:30. A las 18:30 estamos cenando y saboreando los noodles que tanto nos gustan.
Después de cenar nos vamos al teatro donde hoy dan un espectáculo de bienvenida,y nos explican caracteristicas de las excursiones de mañana en Alemania, Rostock y Warrnemunde.
Damos una vuelta por cubierta, viendo la luna casi llena reflejada sobre el mar, y cuando ya conseguimos quedarnos helados, nos vamos a dormir sobre las 23:30.
¡Qué cómoda cama!.








Cada vez me apetece más un crucero!!! Suena estupendo!!
ResponderEliminarVoy a por la siguiente entrada!!
Tengo todo el suelo de casa empapado.... Si, exacto, se me car la baba!!!!
ResponderEliminarQué recuerdos....
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