Hoy estamos en Rusia. Nuestro primer contacto con este país (salvo alguna escala de avión hecha en viajes anteriores).
La primera impresión al asomarnos a la ventana del barco es que es una ciudad mastodóntica, con cientos de bloques grises de viviendas al más puro estilo sovietico comunista.
El capitán nos da los buenos días y nos cuenta el parte metereológico para hoy. Buenas noticias, sol todo el día y temperaturas de 25º. Genial para patear. Tenemos previstas 2 excursiones para hoy y una para mañana. La primera sale a las 13:00, así que nos lo tomamos con calma. Desayunamos, paseamos por el barco, echamos una partida de pin pon, nos tumbamos en una hamaca al sol para leer un rato....El barco está casi desierto; todo el mundo ha bajado a visitar la ciudad. Sobre las 12 nos ponemos en movimiento. Ligeros de ropa (hace calor), preparamos la mochila y nos disponemos a pasar los trámites de inmigración. El primer contacto ruso es francamente desagradable. ¡Qué miradas!, qué cara de pocos amigos la oficial de inmigración... Dan miedo. Coge el pasaporte, nos tira de malas maneras el ticket de la excursión (que es nuestro visado), y nos mira y remira de arriba a abajo varias veces. Sella el pasaporte y se queda mirándonos seriamente para que circulemos. Como si tuviéramos que conocer el protocolo... Ni una sola palabra... De sonrisa ni hablamos....
Salimos de la terminal y vamos a nuestro autobús que nos llevará a conocer la ciudad. Se presenta la guía, María, que habla un inglés muy entendible y nos empieza a contar los sitios que vamos a visitar. La excursión es de 13:15 a 16:30. El bus nos dará un tour por todos los sitios más característicos de la ciudad y María nos va explicando, con una precisión increíble, los datos de fechas de construcción de cada palacio, edificio, iglesia o catedral que nos vamos encontrando. Baño de fechas, nombres e historia difíciles de recordar después, pero la idea general con la que nos quedamos es la de la magnificencia de todo lo que se construyó entre los siglos XVII y XVIII. Aquí todo es mastodóntico, inmenso, hecho a lo grande. Las iglesias rusas ortodoxas tienen la configuración característica de la arquitectura rusa para este tipo de monumentos, con sus grandes cúpulas redondas y doradas. Los palacios que los antiguas familias nobles construían para sus hijos pueblan la ciudad, y como en la revolución de 1917 se expropió todo y pasó a manos del estado, ahora todos esos edificios son museos, bibliotecas, salas culturales, teatros, óperas, etc...
Cruzamos el gran río Niva por muchos de sus puentes, paramos 10 minutos en algunos de los puntos para tomar fotos. A mitad del tour hacemos un alto de 40 min en un sitio de souvenirs donde nos damos cuenta del gran amor (no acertamos a distinguir si real o impuesto) que le tienen a su presidente Putin. Su cara aparece en todo tipo de souvenir, en actitud de superhombre y bondadoso... Le tienen como a un semidiós. 😳
Después de la parada técnica para shopping continuamos para visitar la fortaleza de San Peter y San Paul, y la catedral. Nunca hemos visto una concentración mayor de oros o dorados.... Tendrá su valor, pero a nuestros ojos es la mayor horterada rococó que podamos imaginar. No dejan hacer fotos en algunos sitios, así que tampoco podemos dar testimonio de ello...
Sobre las 17:00 estamos de vuelta en el barco, donde nos vamos derechos al buffet, ya que no hemos recibido más que un sorbo de agua.
A las 19:30 tenemos la segunda parte del tour. Nos llevan a ver una representación de bailes regionales rusos que nos encantan. Durante 1:30 h disfrutamos de bailes y cánticos regionales a cargo de un grupo de jóvenes que se mueven como si tuvieran muelles. ¡Impresionante!. En el intermedio nos agasajan con una copa de champagne y una botella de agua. Todo muy espartano y muy ruso. Aquí tampoco se pueden hacer fotos.
De vuelta al barco a las 10:30 y pronto a dormir que mañana nos levantamos a ls 6:30.






Óle la simpatía q se regala x alli!!! Jajaja el país merecerá la pena, pero el ambientazo..... Jajaja
ResponderEliminarMadre mía!!
ResponderEliminarEs q estoy sin palabras!!!
Voy a por la segunda parte!!!
Esa sencillez en la decoración y la construcción.... Tan sencillos como en su caracter....
ResponderEliminar