Día 4. Copenhague

Hoy es el único día que tenemos para dedicarlo entero a esta cuidad, ya que mañana embarcamos en el crucero.
Tras desayunar y coger fuerzas en el buffet del hotel, nos vamos a devolver el coche, que entre alquiler, peajes, multa y gasolina, estamos deseando soltarlo...

Libres de coche y mapa en mano, nos disponemos a descubrir la ciudad.

Volvemos a la zona donde estuvimos anoche para echar las típicas fotos características de Copenhague en Nyhavn. El día es soleado, así que aprovechamos para tomarlas desde todos los ángulos. 


De ahí nos vamos al barrio hippie de Christiania, cruzando por el moderno puente que se abre deslizándose sobre sí mismo. 
Vemos la torre circular de Our Saviors Church, desde donde hay unas bonitas vistas panorámicas. Nos gustaría subir, pero hay que hacerlo por una escalera circular exterior que da mucho vértigo.


De ahí nos vamos a Christiansborg, el palacio de la familia real danesa, plenamente integrado en medio de la ciudad y visitable.

Pateamos las calles peatonales y comerciales de Strogen, Ostergade, Fiolstarde... Donde parece concentrase la vida de la ciudad.

De ahí nos vamos al Rosenborg Have, otro palacio rodeado de los jardines del rey, donde nos sentamos un rato a descansar y disfrutar del estupendo día que hace.


Continuamos hasta la Sirenita, la fuente Gefion y St. Albans Kirke. Disfrutamos de la vista del puerto y la actividad de los barcos. Allí cerca hay amarrado un barco de crucero de NCL. ¿Será el nuestro?.


Nos paramos a tomar una cerveza en la terraza del hotel Admiral a pie de puerto, y a disfrutar del sol y los veleros amarrados, con la música de una terraza cercana y la vista de los cientos de daneses que salen a tomar el sol en cuanto éste asoma. 


Sobre las 19 nos vamos hacia la zona de Tivoli, donde decidimos cenar a la luz de las atracciones del parque. Al llegar resulta que el restaurante está dentro del parque y no se puede acceder a él si no es pagando la entrada al parque. Hay montones de gente haciendo cola para entrar a las 20:00... Decidimos cenar en un restaurante de fuera y ahí es cuando ya nos pega el bajón de todo el día, tras una cervecita, una carne y una ensalada.
Es extraño la poca variedad gastronómica que tienen aquí, casi todo es a base de carne en todas sus variedades. Lo que más abunda son las parrillas. 

Sobre las 21:30 nos vamos a la Central Station para tratar de volver al hotel. Según nuestro mapa son unas 8 paradas de metro pero en la estación no hay quien se aclare ni con las líneas, ni con las máquinas de tickets, ni con los mapas inexistentes de los distintos transportes. 
Decidimos preguntar a un chico y nos dice que hay un tren que va directo a nuestra parada. Es el mismo que va al aeropuerto y que continúa hacia Suecia... Veremos dónde acabamos... 😁😁😁

2 comentarios:

  1. Ay.... ese vértigo....
    Madre.... q mañana teneis q coger el barco!!!! No os paseis de parada, x dios!!!!!

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  2. Habeis llegado a Suecia?? Jajaja.....vaya aventuras!!
    Una ciudad muy bonita y unas fotos preciosas

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