Día 13. Navegación.

Hoy no hay un "Say hello", ni los buenos días el capitán. Hoy sólo navegar e ir mentalizándose que esto toca a su fin. 

Nos levantamos sobre las 8, con calma que el día es largo. Ducha y a desayunar algo ligero que hay que empezar con la operación "rebajar lo cogido de más en el crucero". 

Hace día de sol pero un viento fortísimo que casi te vuela en la cubierta de la planta 12. Aún así decidimos caminar algo, hoy que no hay salida del barco, y nos damos 12 vueltas al circuito de jogging, que hacen un total de 5 km aprox. 

Como apenas hace frío decidimos ir a probar el jacuzzi de proa, que está libre, como colofón a la pateada rápida que hemos dado durante 1h.
Nos ponemos el bañador, cogemos las toallas de baño y allá que nos vamos luchando contra el viento para llegar a proa. Resulta difícil encontrar un hueco donde dejar la ropa sin que se vuele.
Nos bañamos en el agua calentita y burbujeante durante un rato hasta que el aire nos molesta demasiado. 
Sobre las 11:30, bién enrollados en la toalla, nos vamos a darnos una ducha caliente. Nos vestimos para el vendaval y buscamos un rincón donde el viento permita sentarnos a leer un rato. 

A las 14:00 nos vamos a ver una demostración que hacen de cómo hacer con las toallas los animalitos que nos hemos ido encontrando estos días en la habitación. Es una chulada, en un momento, ante nuestros ojos, aparecen un perro, un elefante, un pingüino, un mono, un ratón, un sapo, 2 cisnes... muy curioso. 



De ahí al buffet a seguir con la desintoxicación, y un rato de reposo en cubierta, viendo los espectáculos que prepara la tripulación para entretenernos.

Nos pasamos la tarde entre dormitando y leyendo. Aprovechando las últimas horas de barco y de mar, con el inicio de morriña por las vacaciones que se acaban. Vemos la puesta de sol. Parece increíble el tráfico marítimo que hay durante todo el día; barcos de todo tipo, y la cantidad de "molinos de viento" que hay por el mar. Cuanto ajetreo!.


A las 8 bajamos al restaurante japonés a despedirnos de las cenas en el barco. Y también como despedida vamos al teatro a ver el espectáculo especial que hacen de despedída. Hacen una especie de mezcla de los artistas que nos han entretenido estos días. Como colofón, el presentador va haciendo salir a representantes de cada grupo de personal del hotel para saludarnos. Se monta una gran fiesta donde te hacen sentir la calidez y las ganas con las que se esfuerzan para hacer de tus vacaciones unas vacaciones inolvidables!

¡Gracias Norwegian!




1 comentario:

  1. Lo de las toallas me parece muy original!!
    Las fotos unas pasada y el día tranquilito, como colofón y como adaptacion a la vuelta a la cruda realidad....
    Os estamos esperando!!!

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