Por fin llega el día de comenzar un nuevo viaje.
Nervios, revisar maletas, ¿falta algo?, ¿dejamos todo bien?, nuevo repaso, volvemos a asegurarnos de los horarios... A la hora acordada (13:30) viene Rosa a por nosotros para llevarnos al tren.
Aquí empieza de verdad el viaje, desde el momento en que empiezas a cargar con la maleta por el mundo.
Cogemos el tren que nos lleva a Chamartin, donde cambiamos a otro hasta la T4 del aeropuerto. El ambiente de viaje se palpa; todo el mundo lleva una maleta, mochila, bolso o similar...
Una vez en el aeropuerto nos surge la duda de si el vuelo sale desde la T2 o T1. ¡T1!. Así que cogemos el bus que te lleva entre terminales, y a las 15:00 estamos en salidas T1 de Barajas.
Localizamos nuestro vuelo de las 17:25 destino Copenhague y nos disponemos a pasar el incómodo trámite de control de equipajes. Maleta por un lado, mochila por otro, aparatos electrónicos en bandeja aparte, monedas, gafas, cinturón, relojes en otro... Da igual lo que lleves que siempre se te olvida algo por sacar que te hace volverte para atrás. En esta ocasión NO. Debe ser la primera....😃😃😃
Paseamos por el duty free, localizamos nuestra puerta de embarque (C42) y compramos el clásico bocata de jamón para comer. Siempre pensamos que quizás sea lo mejor que comamos hasta dentro de muchos días, y en ocasiones así es.
Esperamos hasta nuestra hora de embarque y un grupo en clara despedida de solteros amenaza con embarcar en nuestro vuelo... Finalmente van en el de Malta. 😅😅
Embarcamos en 3 turnos (el nuestro siempre el último), y el despegue es puntual (estos de Ryanair van mejorando). El vuelo es tranquilo y sin mayor novedad. Las clásicas ofertas de bebidas y compra de perfumería, hasta las 20:00 que nos avisan del próximo aterrizaje.
Sobrevolamos sobre una gruesa capa de nubes con un fuerte sol. Al atravesarla se produce el curioso contraste de pasar de la tarde más soleada a una tarde encapotada. Enseguida tomamos tierra en Copenhague, con una temperatura en torno a 18° y unas vistas de paisaje verde que contrastan con el amarillo quemado de España.
Desembarque y nuestra primera experiencia danesa. Vamos a sacar el ticket de tren para llegar al centro de Copenhague y lo hacemos por pura intuición, porque todo está en danés, y no muy entendible que digamos.
Tickets en mano bajamos al andén, donde un par de policías nos paran y nos piden el pasaporte... 😳
¿Nos han pillándo el jamón?
Nos preguntan si vamos a Sweden... Y flipamos!. "No, vamos a la Central Station...!"
Resulta que el tren que pasaba por ese anden va a Suecia, que está a tan solo 28 km... Apenas llegamos a Dinamarca y casi nos vamos a Suecia... 😁😁
Cambiamos al andén correcto y en menos de 15 minutos llegamos al centro de Copenhague.
Al salir de la estación lo primero que nos llama la atención es la cantidad de homeless que hay por la calle. Salimos y estamos justo enfrente del Tivoli, el parque de atracciones. Y a menos de 8 minutos andando localizamos nuestro hotel, el Cabinn City.
Nunca el nombre ha hecho tanto honor a un hotel. Efectivamente las habitaciones son cabinas, lo más parecido a camarotes de barco (para ir ambientándonos), con literas, y baño mínimo de ducha sin plato.
Dejamos las maletas y nos vamos al centro, que está tambien muy cerca, a buscar algo para cenar. Miles de bicis, decenas de homeless, y las luces del Tivoli nos llevan hasta la Radhusen (ayuntamiento), donde hay toda la oferta posible de sitios de comida rápida.
Nos tomamos unos kebabs (que nada tienen que ver con nuestros bocatas de jamón), y nos volvemos al hotel a eso de las 23:30, a intentar encajarnos allí.
A pesar del espacio tan escaso, el hotel es muy agradable, limpio, céntrico y cómodo.
Un rato de conexión wifi para informar en casa de nuestra llegada y preparar las cosas de mañana, y pronto a dormir.


Como no ha habido novedad en el aeropuerto, a liarla en el tren??? Jajaja
ResponderEliminarAsí me gusta, aventura desde el minuto cero!!!
Madre mia.....si al bajar del tren veis q es Suecia.....me parto!!!!
ResponderEliminarEn Dinamarca no se come muy bien? Ya nos vais contando
Hola... Me estoy poniendo al día con el blog...me muero x ir a Suecia...no se si habría seguido en el tren...
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