Hoy nos espera un día de muchos kilómetros hasta llegar a Kamloops ya de camino hacia Vancouver.
A las 6:15 toca diana, y a partir de ahí la misma organización de todos los días: ducha, recoger habitación y cerrar maleta dejándola a las 7 en la puerta de la habitación. El desayuno viene siendo parecido al de todos los días: scrambled eggs, roasted potatoes, sausages and bacon. A las 7:45 formalmente subidos al bus, con la rotación de 3 asientos perfectamente ejecutada, y listos para maravillarnos de nuevo.
Comenzamos el día rumbo a Maligne Lake, el más bello de los lagos de azul profundo y el que contiene la foto más famosa y representativa de Canadá que sale en todos los folletos de viaje y rutas. Hacemos 100 km en total, de ida y vuelta, para ver específicamente este maravilloso lago.
En ruta veremos el Lago Medicine, que tiene la característica de ser un lago que tiene aportación de agua del río Maligne, pero no tiene río de salida, sino unas filtraciones de agua subterránea que son las que hacen mantener el nivel del mismo. Cuando en primavera-verano hay gran aportación de agua procedente del deshielo, su nivel sube mucho y podemos verlo muy lleno como ahora. Hacia el final de verano-otoño, que el deshielo baja, llega incluso a secarse, hasta el punto de que en invierno pasa a ser apenas un pequeño riachuelo. Cuesta creerlo, ya que ahora es un lago de 6 km de largo.
De camino hacia el lago, vemos un castor nadando tranquilamente en el lago. Parece que está de recreo. Y algo más adelante, nuevamente un coche parado en el arcén, nos indica la presencia de algún animal digno de fotografiar. En este caso se trata de un oso negro que está comiendo hierba tranquilamente al lado de la carretera.
Después visitamos Maligne Lake, que como dedos de agua penetra en el rugoso escenario de las montañas donde disfrutamos del crucero a Spirit Island. El color del agua varía del verde más intenso en la parte de donde salen los barcos, hasta el blanco lechoso propio del agua de glaciar, en la parte de Spirit Island. La excursión en el barco nos deja sin palabras. Se va alternando la vista del tranquilo lago, con los sólidos montes que lo rodean, con las montañas nevadas alrededor, y los glaciares que le aportan agua. Realmente espectacular.
Paramos en la Spirit Island para tomar la quizás más típica fotografía de Canadá. En tan sólo 15 minutos, todo el grupo pasamos por la plataforma que aporta la que es, sin duda, una de las más bonitas imágenes que puedas retener en tu retina.
Sabiéndonos a poco, volvemos en el barco de nuevo a la otra punta del lago donde nos vamos cruzando con barquitos y canoas que están disfrutando de este espléndido entorno.
En ruta hacia Kamloops veremos el Cañón Maligne. Otro espectacular cañón horadado en la roca por el paso del río durante miles y miles de años, que lo esculpe dejando las caprichosas formas de los potholes en la roca.
En nuestro camino hacia Kamloops tomaremos la carretera 16, que transcurre hacia el oeste paralela a la transcanadiense pero unos 300 km más al norte.
Bordeamos el Lago Moose y nos despedimos del Parque Nacional de Jasper abandonando la provincia de Alberta y entrando en la Columbia Británica, y en el Parque Provincial de Mount Robson que impresiona a sus miles de visitantes. Cambiamos de uso horario atrasando los relojes una hora (estamos a 9 h del horario Español).
Aquí podemos admirar la majestuosidad del pico más alto de las rocosas canadiense, el Monte Robson, de 3,954 metros de altura. Sólo durante un minuto podemos verlo en toda su inmensidad porque inmediatamente las nubes empiezan a cubrirlo.
Seguimos camino y pronto dejamos las altas montañas de las Rocosas de Canadá para pasar a un escenario de bosques distintos.
Sobre las 14:30 llegamos al River Safari, donde comemos el menú de hamburguesa de búfalo y ensalada de fresas y arándanos. Nos la sirven tal cual, no dressing, y tenemos que pedir un poco de aceite para aliñarla. El restaurante/rancho es espectacular, todo de madera y bancos corridos, con imágenes y fotos de osos por todos los sitios.
Tras comer el grupo se divide en 2; los que van a hacer el safari por el río, y el resto emprendemos camino hacia el que va a ser hoy nuestro alojamiento en Kamloops, un rancho al más puro estilo del oeste canadiense.
El camino hasta Kamloops se hace largo, unas 3 h, en las que el paisaje cambia sustancialmente; pasamos de las altas Rocosas a llanuras de prados inmensos. Kamloops es parada obligatoria entre Calgary y Vancouver, porque por ahí pasan las dos carreteras transcanadienss que recorren el país de lado a lado, la 1 y la 5. Y es punto intermedio en los 800 km que separan Jasper de Vancouver.
Llegamos al rancho a las 18:45. Es espectacular, está en medio de la nada, ya que en estos 470 km no hemos encontrado ninguna población. Tiene llamas, caballos, bicicletas para recorrerlo, jacuzzi, piscina... Las habitaciones son preciosas, decoradas estilo Escarlata O'Hara.
Tenemos la cena incluida y nos preparan una especie de parrilla Argentina, con carnes a la brasa, ensalada, verduras y mazorcas de maíz. Cenamos en un salón enorme junto con el otro grupo que viaja con nosotros. Tras la cena nos encienden una fogata en el exterior y nos reparten a cada uno una nubecita, unos crackers y una chocolatina, para que fundamos la nube en el fuego, y hagamos una especie de Sandwich con la nube, el chocolate y los crackers. Una forma de entretenernos un rato y echarnos unas risas.
En el salón, un compañero del otro grupo se arranca con la guitarra a cantar canciones típicas, y acompañado por la armónica del otro guía forman un dúo agradable que nos hacen pasar un buen rato.
¡Toda una experiencia!.














Desde luego no os está faltando de nada!!! Un viaje bien completo!!!
ResponderEliminarY, una curiosidad.... q es eso de rotación de tres asientos??? Jajaja mi curiosidad de nuevo al acecho!!!
El típico rancho... Que gozada
ResponderEliminarJo....lo mires por donde lo mires es impresionante.
ResponderEliminarHabéis podido recorrerlo en bici???