Día 1. Madrid - Toronto - Calgary (16 de julio de 2017).

Como todos los viajes, comienza la parte más cansada y estresante; el cálculo de tiempos aeroportuarios... 
Parece inconcebible que para coger un vuelo a las 9:35 haya que poner el despertador a las 4:30.... 5 h. antes!. Pero si empiezas a sumar: 
- a las 4:30 arriba, 
- 5:15 saliendo de casa con todo colocado y asegurándote mil veces que todo queda ok, 
- 6:00 en el parking naranja para dejar coche y que el shuttle bus te lleve a la terminal 1. 
- 6:30 (3 h. antes si tu destino es EEUU o Canadá) para buscar mostrador de facturación, control de pasaportes, hacer checkin, control de equipaje, donde te quedas casi en pelotas dividendo correctamente los objetos de mano en su bandeja correspondiente (aparatos electrónicos en una, mochila en otra, documentación, gafas, reloj, cinturón, llaves...en otra, bolsita de líquidos y ropa en otra).... ¡Qué master hay que hacer!. Con suerte no te toca cacheo ni inspección ocular de maleta. Si te toca, te pasan hasta el papelito de detección de drogas y/o detector de manipulación de posibles sustancias peligrosas para el vuelo... 😱. 
- A las 6:45, con todos los controles pasados y sintiéndote más limpio y seguro que nunca, ya quedas libre para vagar por las tiendas del duty free durante las próximas 3 h., o tomar un café que te mantenga despierto en las próximas 14 h hasta destino final.

En esta ocasión los vuelos se reparten en 8 h para el vuelo Madrid-Toronto, con una escala muy muy justa de 1h 15' en Toronto, para luego tomar otro vuelo de Toronto a Calgary de 4 h más.
En facturación han marcado nuestras maletas como "hot". Entendemos que será para tratarlo como equipaje "express" a la hora de cambiarlo de avión en Toronto. ¿Llegarán las maletas con nosotros?. ¿Llegaremos a tiempo para hacer la conexión de vuelos?. Estas son las primeras emociones de cualquier viaje.

Salimos con 25 minutos de retraso y vemos peligrar la conexión. Nos quedan 6065 km por delante y 7:25 h de vuelo. El vuelo transcurre sin demasiadas novedades. Asientos algo más espaciosos y ventanillas reguladas electrónicamente que se oscurecen o aclaran de forma remota. ¡Curioso!. Entre la comida que nos dan nada más despegar, el aperitivo de antes de llegar, un par de películas, un rato de lectura y muchas cabezadas bastante incómodas, finalmente llegamos a Toronto a las 11:40, con 1:15 para hacer la conexión. 

Comenzamos a volar por el aeropuerto, pasamos control de pasaportes, y en el punto donde nos chequean las tarjetas de embarque, nos la cambian por un vuelo posterior. Aparentemente había tiempo para realizar la conexión, pero quizás no daba tiempo a traspasar el equipaje, iba un poco justo. Nuevo vuelo a las 14:10. Ya vamos menos apurados. Localizamos nuestra puerta de embarque y conectamos wifi un ratillo mientras esperamos.

De Toronto a Calgary nos separan 2690 km. Aunque este vuelo tiene duración de 4 h se nos hace más pesado que el anterior, porque ya las horas sin dormir van pesando. Yo me lo paso leyendo. 
A la hora prevista aterrizamos en Calgary, sobre las 16:15. Y estamos a 8 h de diferencia con España. 

La persona que debía recogernos en el aeropuerto con el típico cartelito con nuestro nombre no está. Y en nuestra misma situación se encuentran otras 3 parejas. Contactamos con el corresponsal aquí en Canadá y enseguida viene a recogernos el que será nuestro guía y nos lleva al hotel Intercontinental, donde nos da las instrucciones para mañana y nos indica que estamos de suerte porque hoy es el último día de una feria muy famosa, "probablemente el mayor espectáculo al aire libre" (sic) que se celebra en Canadá y el norte de EEUU, dedicado a los cowboys. El espectáculo se llama Stampade (estampida), y con tan buen marketing, no nos queda más remedio que ir a verlo. 

A pesar de las caras de sueño que tenemos, con ya casi 22 h despiertos, nos aconseja no dormir inmediatamente y esperar a la tarde noche para coger enseguida el ritmo. Seguimos sus instrucciones y recorremos la principal avenida peatonal de Calgary, Stephen Av., para llegar a la estampada. 

Pagamos la entrada y nos encontramos ante una macro feria, tipo el parque de atracciones, con puestos de comida rápida y atracciones propias de feria con tómbolas y tiro al plato. Abunda la gente vestida al más puro estilo cowboy con sus botas y gorros vaqueros... parece totalmente sacado de una película de vaqueros. También hay una feria de ganado, y un edificio enorme donde se hace el rodeo y las carreras de carromatos. 

Damos una vuelta por el sitio, durante un par de horas, comemos algo en los puestos de comida, tratando de evitar los grasientos manjares que abundan, y sobre las 21:00, cuando ya andamos totalmente narcotizados decidimos volver para el hotel. 

Ha sido un día largo, pero esto promete. Mañana ya iniciamos nuestro viaje hacia las Rocosas (The Rockies).

¡Hoy hemos volado 8755 km!

3 comentarios:

  1. Mucho más cómodo sin carreritas aunque se van sumando horas....
    Expectante de las rocosas!!!

    Habrá fotos de los cowboys verdad?? Jajaja

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  2. Así me gusta... mezclandoos desde el minuto uno, sin perderse ná!!!!
    Esos son mis chicos!!!
    A disfrutar!!!

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  3. Aquí tp había indios en taparrabos?

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