Hoy ha sido un día ocioso de navegación. Despiertos desde las 6:30 por lo pronto que nos acostamos, el día se hace largo.
Tras desayunar pasamos a vagabundear por el barco y descubrir sus rincones. Es inevitable comparar con los cruceros anteriores y buscar las diferencias. Empezando por el tema de la comida, que es menos a variada, siguiendo por el entretenimiento, que no hay teatro con espectáculo diario, sino una sala pequeña donde echan una película y terminando por la masificación; que en este crucero hay mucha menos gente que en los anteriores.
Las piscinas, salvo una, son cubiertas dado que el tiempo no acompaña para ser exteriores.
Encontramos en la proa de la planta 10 un salón de juegos y cafetería con unos ventanales enormes hacia el mar. Nos sentamos un rato allí y asistimos a la charla de la Naturalista que nos explica toda la fauna que podremos encontrar en nuestro día de navegación, y efectivamente veremos ballenas y delfines a lo largo del día. Si bien su presencia es más bien tímida, con cada aparición arman un pequeño revuelo que provoca que todo el mundo se arremoline en el mismo punto señalando hacia donde se ven.
Intento ir a la clase de stretching, pero cuando me quiero apuntar el cupo está lleno. Me apunto a la próxima el miércoles que viene. Salimos a cubierta a leer un rato.
Sobre las 12:30 bajamos a comer al salón atendido donde nos sientan con otras 2 parejas americanas, con las cuales no conseguimos mantener mucha conversación debido a la rapidez con que hablan, a su marcado acento yanqui y a mí oxidación con el inglés.
Tras comer salimos a leer un rato y dormitar en la piscina cubierta y por la tarde volvemos al saloncito. El día se hace muy largo.
Echamos unas partidas de parchís y nos entretenemos un buen rato con un puzzle.
Sobre las 20:00 nos vamos a cenar tratando de evitar la cena de gala que hoy se celebra en el comedor. Picoteamos algo en el buffet y volvemos al salón a ver la puesta de sol.
A las 22:30, tras todo el día vagabundeando por el barco, decidimos irnos a ver tele un rato al camarote.
Lo más interesante que ha tenido el día ha sido ver de vez en cuando las ballenas y delfines, y observar la costa, absolutamente cubierta de bosques muy tupidos y despoblada por completo de civilización. Esto debe ser el más puro Alaska, bosques y bosques y más bosques.



Un día de relax con un poco menos de actividad tampoco es malo.... aunque en viajes no estéis acostumbrados...
ResponderEliminarOxidada con el inglés? Venga ya!lo que pasa que ellos no hablan ingles, lo chapurean!! Jajajaja
ResponderEliminarDía relajado