El capitán nos despierta por megafonía a las 7:00 avisándonos de la llegada a Vancouver. Con lo justo para darnos una ducha y salir zumbando, nos vamos al buffet a desayunar. Elegimos fuera en la cubierta para desayunar mirando a Vancouver y empezar a disfrutar el día tan espectacular que hace hoy.
Hacemos tiempo hasta que llegue la hora de desembarcar que la tenemos entre 8:30 y 9:00. Nos reímos con las descaradas gaviotas que se posan en el respaldo de las sillas esperando a a que te levantes para "recoger" los restos del desayuno. Y echamos las ultimas fotos del barco.
Recogemos las mochilas y bajamos a la puerta de desembarque. Según salimos a puerto nos está esperando una chica de Dominion tours para informarnos que nuestro transfer al aeropuerto se adelanta 2 h. Así que tenemos hasta las 13:30 para patear Vancouver. Resulta que la chica es de Barcelona y se ha venido aquí a trabajar los 3 meses de verano. Debe ser muy habitual dada la necesidad de mano de obra que tienen y el nulo nivel de paro.
Con el día tan soleado que hace, y ya van 2 seguidos (cosa rara aquí), nos recorremos toda la zona del puerto y la bahía hasta llegar a Stanley Park. Al ser sábado y con este sol, hoy es el día de hacer deporte y bici. Está lleno de Vancouveritas disfrutando el escaso sol. Vemos despegar y amerizar montones de hidroaviones, y gente remando en la bahía. ¡Qué buen ambiente de sábado!
Pateamos hasta la zona de los totems y volvemos con tiempo de recoger las maletas de la consigna, comer un sándwich, hacer más fotos y esperar al bus que nos lleve al aeropuerto. El chofer es un venezolano emigrante en Canadá desde hace 12 años, que nos cuenta su experiencia para adaptarse aquí hasta conseguir la nacionalidad. Le costó el tema del clima, pasar del venezolano a los -40° de Calgary. Por lo demás esta encantado con su vida en este país.
Vamos para el aeropuerto con 4 h de antelación y por fin cogemos wifi tras una semana sin comunicar con el mundo. Hacemos checkin, control de equipaje, de pasaporte y dedicamos el rato a revisar correo, whatsapp y charlar un rato con las Brujas. Subo las entradas del blog. Vemos tiendas. Tomamos un café. La espera se hace larga, y más pensando que luego tenemos por delante un vuelo de 10 h., más escala de 1:30 h en Múnich, y otras 2 h a Madrid.
El vuelo ya anuncia 20' de retraso. Esperamos que eso no nos haga perder la conexión de Múnich.
Al final salimos con 40' de retraso y tiempo previsto de vuelo 9:30. Le echaremos paciencia.
Empezamos el vuelo viendo una película de Will Smith (Belleza oculta), cuando reparten la cena. Seguimos con la película The Founder, y antes de terminar yo empiezo a dar unas cabezadas a pesar del frío que hace y de la capas que me he puesto encima. Por suerte el asiento de mi lado va vacío, y estamos en la última fila.
De repente, cuando llevamos unas 4 h de vuelo oímos voces, correr y golpes. Una azafata nos pide que nos levantemos, que necesita nuestros asientos, y lo mismo a los asientos de delante de los nuestros, donde van los vascos que hemos conocido en este viaje. El pasaje está durmiendo y no entendemos que está pasando. Nos piden que vayamos hacia adelante, y según avanzamos se van despertando el resto de filas. Las azafatas corren y se suben por nuestros asientos con cuerdas en la mano intentando acordonar el sitio. Algunos pasajeros se levantan y van hacia el fondo para intentar ayudar. Al cabo de un rato nos enteramos que hay un pasajero bastante borracho y drogado que ha perdido la cabeza y se ha vuelto muy violento. Cuando ya está reducido nos dejan volver a nuestros asientos, y vemos que está tumbado en el suelo con las manos atadas a la espalda. Un de sus amigos que lo presencia todo, nos cuenta lo que ha pasado. Está rodeado por varias personas del pasaje, el médico del avión y varias azafatas. Da voces y patalea como un loco, pero parece que ya está todo controlado.
A partir de ahí ya no hay quien duerma. Es la comidilla de todos. Cuando parece que se tranquiliza vuelve a gritar y patear. Menudo espectáculo está ofreciendo.
Intentamos ver otra película y dormitar algo, pero con el frío que hace y las voces se hace imposible.
Como no le han sacado del fondo del avión, impide que saquen los carros de comida, y no nos dan el desayuno pidiéndonos disculpas. Sirven un café rápido y a las 13:52 aterrizamos en Múnich. El comandante nos explica la situación y agradece a su tripulación, al médico de a bordo y a los pasajeros su colaboración en el incidente.
Según para el avión en pista, una azafata abre la puerta de emergencia trasera, justo a nuestro lado, y entra un tropel de "polizei" alemana que estaban en pista esperándonos. Les recibe un militar alemán que es uno de los que le redujo al suelo y que ha estado toda la noche sin separase de él, y les cuenta todo el episodio.
El pasaje vamos desembarcando y allí se queda toda la Policía, tripulación y el elemento en cuestión. Sus amigos, asustados, salen con el resto del pasaje. ¡Menuda experiencia en vuelo!.








Lo del sol ha sido xa q disfrutéis los últimos días allí!!! Despedida perfecta...
ResponderEliminarOtra experiencia maravillosa compartida con vosotros.... mil gracias!!!!
Una hito más cumplido y un placer compartirlo!!!
ResponderEliminarVaya vuelo movidito.....