Día 11. Glaciar Bay (26 de julio de 2017).

Hoy el día comienza a las 8, nos toca día de navegación por el Parque Nacional del Glaciar Bay. El parque está considerado como  Reserva de Biosfera y Maravilla de la Humanidad por la UNESCO. La bahía del Glaciar protege un ecosistema único de plantas y animales que conviven con un paisaje glacial que rara vez cambia. Viviremos en directo cómo un monumental bloque de hielo se separa del glaciar y choca contra el mar, creando un sonido ensordecedor y expulsando agua a cientos de metros del crucero.

Según nos levantamos noto que tengo molestias de estómago y malestar; supongo que algo de lo que cene anoche me ha sentado mal. Subimos a desayunar, un yogur con cereales y fruta, no me apetece nada más. Y nos vamos a cubierta a ver el alucinante paisaje de glaciares por todos lados. El viento es frío, helador más bien, y aguantamos poco en la cubierta despejada. Buscamos un rincón en la terraza donde poderlo disfrutar algo más resguardados.


Disfrutamos y fotografiamos el glaciar Johns Hopkins. Estamos dentro del parque Nacinal Glacier Bay, donde unos Rangers del parque se suben al crucero y nos explican por megafonía particularidades y curiosidades del mismo. A medida que avanza la mañana cada vez me voy encontrando peor, tiritona, temblores, frío y sudores a la vez, hasta el punto de que tengo que bajar al camarote a vomitar. El dolor de estómago es insoportable y me hace doblarme. Ya no parece que sea algo que me ha sentado mal, sino algún tipo de virus gastrointestinal. 

Llegamos a los que vaya a ser la joya de la corona de este viaje, el Glaciar Margerite (the highligth of today). ¡Impresionante!. Un glaciar casi tan grande como el Perito Moreno, visto desde la cubierta del barco, a escasos metros del mismo, ya que el barco se acerca lo más posible y está allí parado casi una hora. Oímos el estremecedor  estruendo del hielo cuando cruje, vemos grandes trozos, desprenderse de la lengua del glaciar, que caen al lago con gran estruendo levantando ondas "espesas" que remueven el agua y hacen aflorar cantidad de peces y placton, que las gaviotas aprovechan para comer. El lago está lleno de estos pequeños icebergs desprendidos del glaciar. Algunos de ellos son minúsculos y otros tan grandes que las focas aprovechan para tumbarse encima. La imagen del glaciar tan majestuoso y cercano es impresionante. Es una pena que me encuentre tan mal para disfrutarlo mejor. 


Cuando nos alejamos del glaciar buscamos un sitio calentito  donde tumbarnos un rato a ver si se me pasa la tiritona. Cada vez estoy peor. Sobre las 12:00 como un poco de jamón York para ver si se me asienta el estomago, pero lejos de eso, los dolores empiezan a ser más fuertes e inmediatamente tengo que vomitar de nuevo. Definidamente he debido pillar algo puesto que tengo hasta fiebre. 

Mientras Jacinto se come una hamburguesa en el dive-in, yo intento tomarme una limonada que me calme algo, pero resulta peor. La comida me da asco y cualquier cosa que me lleve a la boca, incluso simple agua, me provoca más dolor y náuseas. 

Nos vamos a la habitación a descansar un rato y no hay manera de dejar de temblar, estoy helada aunque la calefacción está a tope. Finalmente consigo entrar en calor y dormir algo. 
Salimos a dar una vuelta por cubierta para que nos de el aire, y tras la primera vuelta al barco me tengo que tumbar porque me duele todo y estoy mareada. Nos tumbamos en las hamacas de la piscina cubierta. No hay manera de que se me pase, cada vez estoy peor. Y a las 6 decido irme al camarote a meterme en la cama. 

Nos encontramos un aviso de que hay un virus que está afectando al pasaje. Si tenemos algún síntoma de diarrea, vómitos o malestar hay que llamar al servicio médico. Así hago e inmediatamente sube una enfermera que me hace el cuestionario completo de síntomas y el diario exhaustivo de cuales han sido mis pasos en las últimas 24 h. Me toma la tensión y la temperatura. Tengo 38°. Y me pone una inyección para calmar los dolores y las nauseas. A dieta estricta 24 h, y tomar sólo líquidos. Me dice que no puedo salir de la habitación hasta pasadas 24 h desde el último vómito así que hasta mañana a las 13:00 h aquí confinada. 


Espero que la inyección haga efecto pronto y mañana estar mejor.

3 comentarios:

  1. Oh, oh.... Esa experiencia no era necesaria... Vaya faena w te haya tocado..

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  2. Ahí no falta hielo xa las copas... 😏😏

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  3. Los glaciares son impresionantes....aunque supongo que las fotos no hacen justicia.
    No podías dejar que el virus viajara por el barco sin tocarte? A ver que tal el confinamiento...

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