Día 4. Obernai, Estrasburgo.

Hoy amanece nublado y con pinta de que va a llover, tal y como indican las previsiones.

Salimos a desayunar por la Rue du Marché, donde se encuentran los restaurantes, y todas las Boulangeries apetecibles esta llenas. Desayunamos en un sitio con el cartel "nos petits déjeuners", consistente en "boisson chaude, pâtisseries, jus d'orange"... Entusiasmados por ser capaces de entenderlo, nos decidimos por esta terracita. Parece mentira pero no en todos los sitios hablan inglés, por no decir que en casi ninguno de los que hemos estado. Pensábamos que en Francia eran bilingües como el resto de Europa. 

Volvemos a pasear por Obernai visitando la iglesia gótica de San Pedro y San Pablo, que tiene un enorme cementerio en su parte de atrás, con una pequeña ermita. 



Cerca de la misma se encuentra el "pozo  de los 6 cubos" que, como su nombre indica, tiene 6 cubos colgando de 3 cuerdas encima del brocal.


Salimos a la zona comprendida entre ambas murallas (Remparts) y paseamos por el boulevar donde se puede apreciar perfectamente cómo las nuevas construcciones están hechas sobre la muralla interior. El perímetro de la misma es de tan solo 1500 m y rodea y encierra en su interior a todo el casco antiguo de Obernai, lo cual da una idea de lo pequeña que es la ciudad. 


Hoy sábado, en la Place du Marché, están montando un escenario para algún tipo de espectáculo. Esta plaza se encuentra rodeada por casas de estilo alsaciano y aquí está el ayuntamiento y la fuente de Santa Odile, patrona de la Alsacia. 

Volvemos hacia nuestro hotel, a cuyo lado se encuentra una sinagoga frecuentada por la comunidad judia de la zona. 

En una de las muchas Boulangeries compramos el bollo típico de la Alsacia que llevamos viendo por todos los sitios, el Kougelopf, que es como una especie de Panetone con forma típica de flan. 


Como curiosidad decir, que los pasos de cebra de acceso a los colegios, los señalan con unos muñecos muy graciosos, parecidos a Dora la exploradora. 


Recogemos maletas, hacemos el check out y ponemos rumbo a Estrasburgo, que está a 25 km. Comienza a llover...

Estrasburgo.

Entramos en una ciudad ya grande, y abandonamos las zonas rurales y tranquilas que hemos venido visitando estos días. Aun así Estrasburgo ha sido declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1988.

Nos dirigimos directamente a nuestro hotel, que se encuentra en una zona muy tranquila a orillas del parque de l'Orangerie, y justo enfrente de las instituciones europeas (Consejo de Europa, Parlamento Europeo...). Como no se puede hacer el check in hasta las 15:00 h, nos vamos a dar una vuelta por el centro de la ciudad, que está a 1,9 km. 

Pasamos por la Alle de la Ribertsau, donde se encuentran todas las embajadas. 

Entre el hotel y la catedral de Nottre Dame, a dónde nos dirigimos, comienza a llover y vamos buscando espacios donde refugiarnos: una cafetería, bajo los árboles, en una parada del tranvía, bajo portales y cornisas, hasta que finalmente alcanzamos la catedral. 


Esta llena de turistas que además de visitarla, buscamos refugio de la lluvia. Buscamos el famoso reloj astronómico que data de 1842, y actualmente está en reconstrucción. 


Permanecemos allí durante una hora, y cuando ya parece que cede la lluvia, ponemos rumbo a la Petit France. Se trata del barrio más pintoresco del casco antiguo de Estrasburgo, situado junto al río ill, que es un afluente del Rin, con calles acogedoras y lleno de las casitas de cuento con la madera característica de sus fachadas. Aquí vivían los curtidores, molineros y pescadores entre los siglos XVI y XVII. Es de las zonas más bonitas de la ciudad. 


Llegamos a los puentes cubiertos, Ponts Couverts. Se trata de 3 puentes, que pese a haber desaparecido sus tejados, conservan el nombre. Están junto a las Torres del siglo XIV donde se encontraban las antiguas murallas de la ciudad.




Con este "paseo" nos hemos recorrido prácticamente toda la ciudad de punta a punta. 
Volvemos al hotel para hacer el check in, descargar las maletas y descansar un rato. 

Está en la zona de los edificios de la UE, una zona tranquila de apartamentos y embajadas, que en fin de semana apenas tiene movimiento. 

Al estudio reservado se accede con una serie de claves que nos han mandado por email para ir abriendo las diferentes puertas de acceso.

Sobre las 20:30 volvemos a salir para cenar y ver el espectáculo de luz y sonido que todas las noches de verano proyectan sobre la fachada de ciertos edificios emblemáticos de la ciudad (universidad, catedral, puentes cubiertos). Comienzan a las 22:00 h y se van sucediendo cada 15 minutos.

Esta vez vamos al centro en coche ya que a partir de las 19:00 se puede aparcar. 
Cenamos en un restaurante libanés y nos acercamos andando hasta la catedral, que está llena de gente esperando el comienzo del espectáculo
Este año han modificado la forma de proyección y en lugar de hacerlo sobre la fachada, han puesto una especie de tela en la Place Du Castel, donde proyectan la imagen. 

Después de éste, nos vamos a ver el de los Puentes Cubiertos, que resulta más atractivo al reflejarse en el agua toda la proyección que se hace sobre el puente. 



Al final nos hemos vuelto a alejar bastante del coche, y la caminata de vuelta se hace algo pesada. Parece que ya nos conocemos Estrasburgo al dedillo.

Vamos a dejar algo para mañana....

2 comentarios:

  1. Habéis dado una buena caminata!!!
    Tiene una pinta magnífica...a seguir anotando sitios para no perderse!

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  2. Mira q tenéis vicio con caminar y ver todo paso a paso....
    Jajaja no se os ocurra cambiar de táctica!!!

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