Según nos levantamos buscamos un supermercado para comprar víveres y algo para desayunar, pero los que encontramos cercanos no resultan muy apetecibles. Sí lo son, en cambio, las Boulangeries y Pastiseries que encontramos en nuestro paseo. No podemos remediarlo y caemos rendidos al olor de un croissante recién hecho y de un café expreso. Avituallamos el desayuno que tomaremos en un banco con esta preciosa vista....
¡No comienza mal el día!.
Saciada él hambre matinal, dejamos el propósito de compra para otro momento y nos disponemos a explorar estos bonitos pueblos de la Alsacia.
A escasos 8 km de Colmar llegamos al primero de la ruta prevista para hoy.
Eighisheim.
Es probablemente uno de los pueblos más bonitos de todo Francia. Su casco antiguo, pequeño y en forma circular, es sorprendentemente bonito hasta el último rincón. La Rue du Rempart, circular y que delimita todo el casco antiguo del pueblo, data de los tiempos medievales y es una de las calles más bellas de toda la Alsacia. También cabe destacar su magnífica plaza central, con el Château, la Capilla y la Fontana de Saint-Léon, dedicadas al Papa León IX, nacido aquí.
Lo primero que requiere la visita es dejar el coche en cualquiera de los parking que rodean a las murallas. Tarifa plana de 3 eur para todo el día, y prepararse para las sorpresas que nos depara.
Nos sorprende la estética de cada rincón y nos deleitamos disfrutando sus fachadas, sus rincones y fotografiándolos para intentar captarlo todo.
Cuando el calor aprieta, descansamos en una terraza a tomar una coca cola y contemplar la Fontana de Saint León, punto central de la zona amurallada donde también está el Chateau y la iglesia.
Volvemos a dar la vuelta a toda la Rue du Rempart, y seguimos maravillados con los rincones que redescubrimos.
Turckheim.
Lo primero que hacemos nada más llegar es buscar un sitio donde comer, dado que ya es la hora (francesa) para ello. Elegimos un restaurante a la entrada de la muralla donde tomaremos un tartar de salmón y una ensalada de "poulet" thai.
Es curioso cómo, sin tener ni idea de francés, nos resulta bastante fácil traducir casi todo lo que leemos. Incluso nos atrevemos con las típicas frases de cortesía que tan acostumbrados estamos a oírlas, pero que nunca habíamos practicado: mercie, au revoir, bonjour, s'il vous plait....
El problema nos lo encontramos cuando haciendo un alarde de nuestro reciente estreno francoise nos atrevemos a pedir un café con hielo... No hay manera, ni en francés, ni en inglés, ni siquiera con Google traslator.... La muchacha que nos atiende se empeña en ponernos un café con una bola de helado.... No hay manera de que traduzca "Glace" por hielo, en vez de helado... Al final lo solucionamos con la mágica expresión "on the rocks", pero lo que nos pone es un vaso con agua y hielo.... Nos bebemos el agua, reutilizamos el hielo y violà, ya tenemos nuestro café con hielo! ❄️☕️
Anecdota aparte, Turckheim es un bonito pueblo con casas con entramados de madera y adornos florales. Tiene unas murallas medievales, con 4 puertas que dan acceso a la ciudad antigua.
Damos una vuelta, aunque el calor empieza a ser agobiante a las 15:00 h y seguimos hacia el siguiente.
Siguiendo la Ruta de los vinos de la Alsacia, y a unos 10 km del anterior, llegamos a...
Kaisersberg.
Es un pueblo donde te quedarías a vivir. En esta pequeña localidad volvemos a encontrar calles adoquinadas, casas de cuento y un pequeño riachuelo que parece puesto ahí para deleite del turista. Tiene, además, un elemento que la distingue del resto: su Schlossberg. Este castillo de época medieval yace casi en ruinas, pero su ubicación sobre una colina lo convierte en un espléndido mirador desde donde poder observar la belleza del pueblo y del valle, lleno de viñedos que se suceden hasta donde alcanza la vista.
Las mejores vistas del pueblo trascurren en torno al riachuelo que le da un encanto especial.
Paseamos, curioseamos, fotografiamos, visitamos un atelier del cristal, y sobre las 18:00 decidimos volver hacia Colmar y pasar por un supermercado a comprar algunos víveres, especialmente fromages y fruta.
De vuelta al apartamento nos damos una ducha refrescante para compensar el calor que ha hecho durante todo el día y cenamos una ensalada y quesos franceses.
Sin más demorarlo salimos a pasear por Colmar para aprovechar lo que queda de luz, ya que ayer lo vimos muy tarde.
Nuevamente nos maravilla la Petit Venice y el ambiente tan agradable que hay de terrazas y bistros, llenos a esta hora de la tarde con la gente que está cenando.
Nos tomamos un Glacè (esta vez sí) artesanal, y nos sentamos en una bistro a tomar una cervecitas para disfrutar del devenir de la ciudad.
¡Qué bonita ciudad esta donde está cuidado hasta el más mínimo detalle!.
Estaría bien volver en Navidad para verla decorada con sus mejores galas navideñas y disfrutar de sus famosos mercadillos navideños...




















Madre mía, en este viaje si q vais a tener complicado elegir lo q mas os ha gustado.... creo q la respuesta va a ser todo!!!!
ResponderEliminarEstos franceses son grandes!!! están muy preparados para turismo de cualquier clase...3 euros día completo? increíble...
ResponderEliminarY encima unas visitas sobrecogedoras...Colmar es precioso.
Por favor, no os vengáis si unos quesos franceses...me ha entrado hasta hambre...jeje